La vida
que aparece
Encuentros inesperados con la vida que habita los paisajes que recorro.
Mi gran pasión como fotógrafo ha sido siempre el paisaje. Las montañas, los glaciares, los bosques, los grandes espacios abiertos. Es allí donde encuentro buena parte de lo que me mueve a hacer fotografías.
Pero la naturaleza tiene la buena costumbre de sorprenderme.
A veces, mientras estoy concentrado en la luz que cae sobre una montaña o en las formas de un paisaje, aparece un animal. Puede ser un ave que se posa a pocos metros, un zorro que cruza el camino o alguna criatura que simplemente está allí, viviendo su vida, completamente ajena a mi presencia.
Y entonces mi atención cambia de lugar.
No soy un fotógrafo que salga habitualmente a buscar fauna. No tengo la paciencia de quienes pasan días enteros esperando una especie determinada, y admiro profundamente ese trabajo. Lo mío suele ser bastante más casual. Me encuentro con animales durante mis viajes y, cuando las circunstancias lo permiten, intento hacer una buena fotografía.
Con los años he ido reuniendo imágenes de esos encuentros. Algunos fueron breves, otros me permitieron observar durante largo rato. Todos tienen algo en común: ocurrieron sin que yo los hubiera planeado.
Este tercer portafolio reúne parte de esas fotografías. Aves, mamíferos y otros habitantes de los lugares que he recorrido.
Porque, aunque casi siempre salgo a buscar paisajes, hay momentos en que el paisaje me devuelve la mirada.
GVIVANCO